Ante los destacados 84 años de Fidel (13/08/2010)

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¡Esa vieja constumbre de autoproclamarse la patria!

Hemos escuchado con atención, el discurso de apertura de la 124 Exposición de la Sociedad Rural Argentina, dado por su presidente seños Hugo Biolcati. También hemos atendido las opiniones que el mismo generó, entre distintas organizaciones y personalidades de la política, el periodismo y la cultura.

Como organización de mujeres, que desde hace 63 años, transita las vicisitudes de la historia de las argentinas y argentinos, la Unión de Mujeres de la Argentina, también desea dar su opinión.
En primer lugar señalaremos que este no fue un discurso más. Y lo decimos, no solo por haber sido el discurso del bicentenario; sino precisamente por el contenido profundamente “elitista- conservador” y por su carácter de “proclama”.
Es por ello- por ser proclama- y estar dirigido no solo a sus representados, sino a todo el pueblo argentino; que nos sentimos en la obligación ciudadana de manifestar lo que pensamos sobre el particular.

Hemos escuchado, a distintas organizaciones y personalidades, caracterizar las palabras del señor Biolcati como “ torpes”; “trogloditas”; “provocativas”;”soberbias”; “crispadas”; “sonsas”; “nostálgicas o quedadas en la historia”. Más allá que el discurso contiene partículas de todo ello, en la UMA pensamos que no alcanzan para definirlo en plenitud.

Desde el inicio hasta el final, es una pieza pensada, meditada y depurada en su lenguaje, a fin de no confundir contenidos. Sintetiza, la proclama de los sectores del privilegio de Argentina, que se resisten a perder los mismos. Explicita la visión del país que quieren para hoy y para el futuro. Ese país agro-exportador, injusto y excluyente que concibieron allá por los años 80 del siglo XIX y que no están dispuestos a abandonar. De allí, tanto elogio a la situación de Argentina en nuestro primer centenario; cenit del poder y la gloria de nuestra oligarquía.

Estuvo a cargo de la Sociedad Rural Argentina decir lo que los asesores de imagen les impiden decir a la dirigencia política. Dirigencia, que acompañó acto y fotos, en una actitud de genuflexión y servilismos alarmantes.

A partir del sábado 31 de julio, las cosas están más claras en nuestra golpeada y querida Argentina. Se diferenciaron mejor las aguas. Las caretas comienzan a caerse. Ya no hay lugar para la confusión. ¡Cada uno es lo que es y lo que representa!
¡Cada uno se presenta ante los demás, como Dios lo hecho al mundo!

Por un lado estamos los componentes del Pueblo: plural, diverso, contradictorios; pero pilar de una Argentina que queremos popular, libre, igualitaria, inclusiva, democrática, soberana, latinoamericanista y bastión de la paz.
Por el otro el modelo de país que acaba de proclamar el señor Biolcati el sábado 31: elitista, injusto, desigual, excluyente agro-exportador, con ciudadanos de primera y de segunda, alistado junto a los países hegemónicos del mundo, con su estela de miserias y guerras. Modelo de país que ya conocemos, más allá que la Sociedad Rural Argentina ahora se sienta hipócritamente conmovida por “los pobres” que ella misma ayudó a engendrar. Modelo de país, que el señor Biolcati, exige como definición, al séquito de dirigentes políticos y sociales que el sábado 31 usó de felpudo y trató de “DON” como en el medioevo.

¡No se confunda señor presidente de la Sociedad Rural Argentina; ni usted ni la organización que preside, “son la tierra”! ¡Solo por ahora son simplemente sus dueños legales!
Usted nos dice en su discurso que al Bicentenario es necesario entenderlo más que recordarlo. No estaría de más, que nos diga algo sobre los orígenes de esa propiedad agraria que ustedes muestran como derecho natural y que les permitió decir, “nosotros somos la tierra…nosotros somos el campo”!
De profundizar sobre el particular, comprobaríamos a poco de andar, que los pilares que sustentan vuestras propiedades, son el saqueo, el robo y el genocidio.

Señor Biolcati: usted y los suyos, tampoco son la Patria. La Patria la componemos todos aquellos que no aceptamos construir un país sobre la mentira, la sangre y el exterminio de nuestros pueblos originarios. Ni sobre la condena a la miseria, la represión, la exclusión y la deportación aplicada sobre nuestros abuelos que bajaron de los barcos.

Por último queremos decir que a las mujeres que componemos la UMA, no nos parece mal que los sectores conservadores y la derecha tengan un partido político que los represente. De la misma manera señalamos, lo bueno que hubiese sido, que las dictaduras, que siempre engendró la Sociedad Rural nos hubiesen reconocido el mismo derecho, a todos aquellos que vivimos en la Argentina de la vereda de enfrente de la casa del señor Biolcati.

¡No nos mueve el odio, sino el reclamo de justicia!
Es por ello, que preferimos que el discurso del señor Biolcati exija a sus súbitos abroquelarse en un partido de derecha y no haya transformado sus palabras en lo que en otro momento histórico hubiese significado un simple llamado al golpe contra las instituciones de las república.

¡Viva el Bicentenario de la Patria!

María Inés Brassesco
Presidenta de U.M.A
Vicepresidenta de la FDIM
Buenos Aires 2 de Agosto de 2010